Qué paso y qué no pasó
El 25 de mayo, León XIV presentó Magnifica Humanitas, un documento de 110 páginas sobre los efectos de la inteligencia artificial en la dignidad humana, firmado el 15 de mayo en el 135.º aniversario de la Rerum Novarum de León XIII. La fecha elegida es el mensaje: la IA queda encuadrada como la cuestión social del siglo XXI, en la misma tradición doctrinal que en 1891 fijó posición frente a la cuestión obrera.
León XIV fue el primer pontífice en presentar personalmente una encíclica al mundo, acompañado por Christopher Olah, cofundador de Anthropic. Lo que surgió de allí fue un llamado conjunto a construir una asociación entre la Iglesia y la industria tecnológica para desarrollar salvaguardas frente a la IA. Capital simbólico otorgado sin compromiso jurídico y diplomacia vaticana en estado puro.
Pero la lectura de esa presencia tiene un trasfondo estratégico sin lugar a dudas, ya que Anthropic mantiene un litigio con el gobierno de Estados Unidos, que ordenó a sus agencias dejar de usar la tecnología de la empresa tras la negativa de esta a permitir un uso militar irrestricto. El primer Papa estadounidense de la historia subió al estrado vaticano a la compañía enfrentada con la Casa Blanca. Quien siga la lógica del corolario Donroe –que analizamos en este blog– reconocerá el movimiento: dentro del propio bloque de poder estadounidense se abren fisuras sobre quién controla la tecnología más importante de la era, y el Vaticano eligió pararse sobre esa fisura.
El enfoque realista del actor que no debería importar
Para el realismo ofensivo de John Mearsheimer, las grandes potencias buscan maximizar su poder relativo en un sistema anárquico. Bajo ese lente, la competencia entre Estados Unidos y China por la IA es un capítulo más de la rivalidad hegemónica, en la que el cómputo es poder latente, los chips son su condición material y los minerales críticos son la base de la pirámide.
En ese esquema, el Vaticano no debería importar: carece de divisiones, de PBI relevante y de territorio estratégico. El caso Magnifica Humanitas muestra el límite del modelo ya que el Vaticano opera sobre la variable que el realismo trata como residual, la legitimidad. León XIV sostuvo que el control de la inteligencia artificial no debe permanecer «en manos de unos pocos», apuntando a la concentración de poder que tanto Washington como Beijing necesitan para competir. Mearsheimer explica por qué las potencias compiten por los minerales; la encíclica explica por qué esa competencia acaba de volverse moralmente más cara.
Los Minerales y fondo de la próxima gira
El Papa advirtió que el incumplimiento de los estándares laborales en la economía digital -incluida la extracción de minerales para chips de IA- constituye «una nueva forma de esclavitud y colonialismo».
El máximo referente moral de la región vinculó, en un documento de magisterio con vocación de permanencia, la cadena de suministro de la inteligencia artificial con las categorías de esclavitud y colonialismo. El litio del triángulo andino, el cobre peruano y chileno, las tierras raras: todo el sustrato material de la competencia tecnológica queda alcanzado por esa frase. Y hay una segunda capa en la que los algoritmos, las plataformas, las infraestructuras tecnológicas y los datos quedan clasificados como bienes supeditados al bien común.
Una encíclica publicada, es un texto al que prestar atención, pero pronunciada desde el territorio que describe es otra cosa. La llegada de León XIV a Perú está programada para el 10 de noviembre de 2026, con una permanencia estimada de tres a cinco días. Prevost fue obispo de Chiclayo y tiene nacionalidad peruana, por tanto hablará de minería y trabajo desde un país que conoce por dentro, donde la Iglesia local ya es actor de hecho en los conflictos del corredor minero.
Para Argentina, el escenario sigue sin confirmación oficial de la Santa Sede. Milei calificó la visita de «altamente probable» para noviembre, como parte de una gira que incluiría también Uruguay, con un itinerario tentativo por Buenos Aires, Córdoba, Luján y Santiago del Estero. Si se concreta, el Papa estará hablando de minerales críticos y dignidad del trabajo a semanas de distancia de las provincias del litio.
Tres lecturales sectoriales
Minería. La licencia social para operar acaba de adquirir un ancla doctrinal de máximo nivel. Las comunidades, las pastorales sociales y las ONG que disputan proyectos de cobre y litio en Perú, Chile y Argentina podrán citar una encíclica que asocia su agenda con la cadena de valor de la IA. Las matrices de riesgo tradicionales no capturan una visita papal; los directorios que operan en el corredor minero peruano o en el NOA argentino deberían incorporarla como variable de contexto para el último trimestre del año, con efectos previsibles sobre conflictividad, cobertura mediática y posicionamiento de gobiernos locales.
Energía. La demanda energética de los centros de datos conecta la expansión de la IA con la matriz eléctrica regional, y la encíclica retoma explícitamente la preocupación ambiental de Laudato si’. Los proyectos de generación destinados a infraestructura digital -y los de transición que dependen de los mismos minerales cuestionados- quedan dentro del mismo perímetro discursivo. La pregunta operativa para el sector es si su narrativa de transición resiste el escrutinio de un marco que subordina la infraestructura tecnológica al bien común.
Banca. Dos frentes. El primero es el financiamiento, y está enfocado en las entidades que fondean proyectos extractivos vinculados a la cadena de la IA heredan el riesgo reputacional de sus clientes, ahora con respaldo doctrinal. El segundo es más estructural ya que la clasificación de los datos como bien común interpela directamente el modelo de negocio de la banca digitalizada y el uso de IA en scoring crediticio, en una región donde la Iglesia conserva capacidad de instalación de agenda sobre los reguladores.
El Vaticano no compite por los minerales, no entrena modelos y no controla rutas comerciales. Hace algo distinto, con diferente peso simbólico, ya que fija el marco moral dentro del cual los actores que sí hacen todo eso serán interpelados. En noviembre, ese marco va a hablar en español, desde Lima y probablemente desde Buenos Aires. Las organizaciones que operan en los sectores alcanzados tienen cinco meses para decidir si lo leen como efeméride religiosa o como lo que es: doctrina en movimiento sobre el territorio donde se libra la competencia material por la inteligencia artificial.
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